Atrapados en un tiempo circular – Cien años de soledad

Gabriel García Márquez

Cien años de soledad llegó a mí como parte de las lecturas obligatorias del colegio. En aquel momento, la historia de la familia Buendía, con su caos y repetición interminable de nombres y situaciones, me resultaba desconcertante. No entendía qué pasaba en Macondo ni por qué los mismos errores se repetían generación tras generación. Fue mucho tiempo después, tras el confinamiento por el COVID-19, cuando el libro regresó a mis manos de forma inesperada. Caminaba por las calles de Barcelona, en un mundo que aún intentaba recomponerse del aislamiento, cuando me reencontré con la obra. Lo que antes había sido para mí un entramado caótico e incomprensible ahora resonaba profundamente. El mundo había quedado suspendido, atrapado en un ciclo de rutinas que parecían no tener fin. Entonces volví a Macondo, pero esta vez desde España. Esta nueva experiencia migratoria me permitió ver con otros ojos la historia de los Buendía. Descubrí entre sus páginas la conexión entre su aislamiento y el desarraigo que tantas personas vivimos, como un reflejo de las cicatrices invisibles que llevamos con nosotros y que moldean nuestras búsquedas de pertenencia y sentido.

En la novela, García Márquez nos lleva a través de siete generaciones de la familia Buendía en el ficticio pueblo de Macondo, un lugar nacido del sueño de José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán de escapar de su pasado y empezar de nuevo. Sin embargo, con el tiempo, Macondo se convierte en un espacio atrapado por sus propios ciclos de errores, tragedias y soledad, como si el tiempo no avanzara, sino que girara en espiral. Los nombres, José Arcadio y Aureliano, se repiten, difuminando las líneas entre generaciones, hasta que todo parece ser parte de un único destino ineludible.

Esta repetición de nombres y patrones refleja la ausencia de una diferenciación que establezca un marco simbólico para organizar el deseo y la identidad dentro de la familia. Desde el psicoanálisis lacaniano, en los Buendía, la ausencia del “nombre del padre” sostiene la confusión y alienación entre generaciones. Este vacío simbólico resuena con las experiencias migratorias, donde las personas a veces deben redefinir quiénes son al abandonar el contexto que antes sujetaba su identidad. Migrar nos obliga a cuestionar nuestra historia y nuestras raíces.

La obra también explora cómo el trauma se transmite de generación en generación, un fenómeno que Freud describió como “compulsión a la repetición”. Los Buendía no solo están atrapados en sus propios errores, sino que reviven los de sus antepasados, como si el trauma no resuelto persistiera en cada nueva vida. En el contexto migratorio, estas herencias se manifiestan en las historias familiares que llevamos con nosotros, marcando nuestras decisiones y nuestras relaciones en el nuevo lugar al que llegamos. Incluso al cruzar fronteras, los fantasmas del pasado viajan con nosotros, afectando, algunas veces, cómo construimos nuestras nuevas vidas.

El realismo mágico de García Márquez, con sus eventos extraordinarios narrados como si fueran cotidianos, se convierte en una herramienta poderosa para capturar la experiencia de lo extraño dentro de lo familiar. La peste del insomnio o el diluvio interminable que sumerge al pueblo, son metáforas de la pérdida de orientación y estabilidad, una sensación que muchas personas migrantes experimentan al llegar a un lugar desconocido. Los detalles mágicos de la novela se entrelazan con la realidad, tal como lo hace la nostalgia en la vida migrante, donde los recuerdos de lo que dejan atrás se mezclan con las experiencias presentes.

La identidad, un tema central en la obra, es también uno de los mayores desafíos para quienes migran. Al igual que los Buendía, las personas migrantes pueden sentirse atrapadas entre su pasado y su presente, buscando un sentido de pertenencia que a veces parece inalcanzable. Macondo, con su aislamiento y su tiempo circular, refleja ese estado de estar suspendido entre dos mundos, el lugar de origen, que ya no es accesible tal como lo recordamos, y el lugar de destino, que aún no sentimos como propio.

Durante el confinamiento global, el mundo entero experimentó una pausa que, para muchos migrantes, no fue un estado temporal, sino una prolongación de su realidad cotidiana. El aislamiento, tanto físico como emocional, se convirtió en una metáfora tangible de la experiencia migratoria, donde el desarraigo y la soledad son constantes. Macondo, con su sensación de estar apartado del resto del mundo, nos recuerda lo que significa vivir en ese limbo, en ese espacio donde las conexiones se fragmentan y el tiempo parece estancarse.

Sin embargo, García Márquez también nos ofrece una clave para romper estos ciclos. Cien años de soledad nos invita a mirar hacia el pasado, a enfrentarnos a nuestras historias heredadas y a resignificarlas. En la migración, este acto de resignificación es crucial. Solo al procesar el duelo por lo que dejamos atrás y al reconciliarnos con nuestras raíces podemos comenzar a construir un futuro más libre y consciente.

La historia de los Buendía es un espejo que refleja los patrones de trauma, repetición y transmisión generacional que todos llevamos en mayor o menor medida. En el contexto migratorio, romper con esos ciclos implica aceptar que la identidad no es un destino fijo, sino un proceso de transformación continua. Al igual que Macondo, nuestra experiencia migratoria puede parecer un espiral de soledad y desconexión, pero también es una oportunidad para encontrar nuevas formas de pertenencia y significado.

Cien años de soledad  nos habla de nosotros, de nuestras búsquedas, de nuestras pérdidas y de nuestra capacidad para transformar la soledad en conexión. En el acto de resignificar nuestras historias, descubrimos que no estamos condenados a repetirlas; sino que podemos escribir algo nuevo.

¿Qué formas has encontrado para romper con los ciclos de repetición y construir algo diferente? 

Referencias:

  • García Márquez, Gabriel. Cien años de soledad. Editorial Sudamericana, 1967.
  • Freud, Sigmund. Más allá del principio de placer. Alianza Editorial, 2012.
  • Freud, Sigmund. El malestar en la cultura. Alianza Editorial, 2012.
  • Lacan, Jacques. Escritos. Siglo XXI Editores, 2009.

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